Enseñar a esquiar a los niños
El esquà es una disciplina muy técnica cuyo aprendizaje no es fácil de adquirir por mera imitación. Los movimiento que implica la práctica del esquÃ, en general, necesitan comprenderse para porder se aplicados. Cuando se trata de enseñar a los niños es importante que los instructores busquen estrategias que logren que el niño elabore las respuestas motrices necesarias para dominar el esquÃ. El juego, es un recurso clave, ya que, excepto en los casos en que se busque entrenar con fines profesionales, lo que se buscará es que el niño desarrolle un vÃnculo positivo con el deporte y sepa disfrutarlo.
La mayorÃa de las escuelas de esquà para niños ofrecen clases grupales. La dinámica social de los grupos es también un aspecto que el instructor infantil no debe descuidar. EL instinto de competencia, las afinidades y rivalidades, deberán capitalizarse en favor de un mejor aprendizaje y nunca en contra de este, promoviendo el desaliento o el conflicto.
Algunos juegos para pequeños esquiadores
Relevos con slalom
Se trata de una versiones adaptadas del tradicional juego con relevos de idea y vuelta con paso de testigo al compañero.
El slalom se entre una lÃnea de bastones. Dos equipos compiten para completar la serie de relevos. El grupo que termina antes, es el ganador.
Una variante para niños principiantes es proponer la carrera utilizando un solo esquÃ.
El Carro
Esta serÃa una propuesta para niños principiantes. Introduce muy bien la sensación de deslizamiento sobre loes esquÃes. Se compite en equipos con relevos, pero se corre en pareja. Un compañero se mueve con los esquÃes puestos mientras que otro, si esquÃes, lo empuja suavemente por detrás ayudándolo a mantener el equilibrio. La misma propuesta puede prácticarse invertida: el que lleva los esquies, impulsa al que no los lleva. Estas técnicas permiten introducir las técnicas básicas de control de la velocidad, como la cuña y el frenado con cuña.


