Los niños y los deportes invernales

Consejos para iniciar a los niños en la práctica de deportes invernales.

Siempre con casco <br>autor
Siempre con casco
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Cuándo empezar a esquiar

La mayoría de los centros de deportes invernales cuentan con escuelas de esquí infantil. Si bien no existe un acuerdo respecto a la edad ideal para aprender a esquiar, lo cual depende mucho de cada niño, las escuelas admiten niños a partir de los cuatro años.

Si ud. no es un esquiador lo suficientemente avanzado o piensa esquiar por primera vez, es absolutamente necesario que delegue la enseñanza del esquí de sus niños. Dificilmente pueda transmitirles seguridad cuando ud. mismo no la tiene. Por otra parte, al igual que otros deportes, como la natación, que demandan una exigencia motriz compleja frente a un medio particular, han de respetarse los tiempos y nunca forzar a quien no esté lo suficientemente preparado para aceptar el desafío.

Medidas de seguridad

Los bastones no son espadas <br>autor
Los bastones no son espadas
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Por lo general, los niños no tienen miedo al aprender a esquiar. Esto es una gran ventaja que estimula y facilita el aprendizaje. Sin embargo, deben tomarse las precauciones necesarias con el objeto de crear en ellos la conciencia del peligro de manera tal que sepan comportarse adecuadamente frente a situaciones de riesgo en la montaña.

Uso del casco

Ningún niño debería esquiar sin casco. Además de ser una protección importante frente a las inclemencias del tiempo, el casco previene posibles impactos en la cabeza, sobre todo en la etapa de aprendizaje.

Protección solar

Los rayos solares que se reflejan de la nieve (incluso en días nublados) pueden causar quemaduras. No olvide protejer a sus niños con filtros solares adecuados a la sensibilidad de la piel. También deberán usar antiparras o gafas que protejan sus ojos de la radiación solar.

Bastones

Algunas escuelas de esquí, enseñan a los niños a esquiar sin bastones durante la primera etapa de aprendizaje. Pero cuando luego estos son incorporados, deberán comprender que éstos no son juguetes y que deben ser manipulados con precaución. Así mismo deberán aprender a engancharlos adecuadamente para no perderlos mientras descienden una pendiente y a conservar la calma si se caen durante el ascenso en un medio de elevación.

Medios de elevación

Esperando la telesilla <br>autor
Esperando la telesilla
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Lo ideal es que el niño siempre sea acompañado por un adulto responsable en los medios de elevación. El adulto a cargo, procurará siempre hacer de cada ascenso un momento propicio para inculcar un comportamiento seguro, lo cual será fundamental para que el niño sepa desenvolverse con seguridad y autonomía en el caso de encontrarse eventualmente solo. Entre estas normas destacamos:
1. Respetar las indicaciones del personal a cargo del medio, ya sea telesillas o telesquies.

  1. Bajar las trabas de seguridad de las telesillas y nunca hamacarse.

  2. No zizaguear en telesquies ni clavar los bastones en la nieve mientras se asciende.

  3. Si se produce una caída durante un ascenso en un teleski, salir de la linea de ascenso y en lo posible también de la pista hasta poder descender por la pendiente con normalidad. No dudar en pedir ayuda.

  4. Si por accidente se cayera algo desde una telesilla, como un bastón o un guante, conservar la calma.

  5. No levantar la seguridad de la telesilla hasta ver las indicaciones pertinentes del medio de elevación.

  6. Al descender de un medio, observar que el camino esté despejado y controlar la velocidad hasta frenar adecuadamente.

El comportamiento en la montaña

Todo niño esquiador debería aprender las normas de comportamiento en la montaña tanto como a controlar a sus esquíes. Sin embargo, nada tan importante como ver a los adultos bajo cuya responsabilidad se encuentra comportándose de acuerdo a las reglas de un buen esquiador. En síntesis, enseñar con el ejemplo.

Es importante que los niños se aprendan a orientarse en la montaña. Un buen ejercicio al respecto es que se familiaricen con el mapa de pistas y aprendan los caminos más seguro hacia algún punto de encuentro que nunca debería dejar de acordarse por improbable que parezca que el niño pueda llegar a perderse. Una medida de seguridad adicional, es apuntar nombre y el teléfono celular que utilice en la montaña y colóquelo en un cierre cerrado en la ropa del pequeño.

Enseñéle a su hijo cómo reconocer las señales frente a las cuales debe dejar de esquiar: por ejemplo si la ropa más cercana a la piel permanece mojada o siente escalofrios. También si considera que se encuentra lastimado o si las botas o fijaciones de su equipo no están ajustados correctamente o siente que el cansancio lo supera.