Botas

Recomendaciones sobre la elección de las botas de esquí. Cómo calzar correctamente las botas de esquí.
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Las botas de esquí

Las botas de esquí desempeñan una importante función en tanto actúan como intermediaras entre el esquiador y la tabla de esquí. A través de las fijaciones, las botas transmiten a la tabla las variaciones relacionadas con el peso y la dirección que es lo que guiará el movimiento de los esquíes. Depende pues, de la calidad de la bota, la precisión y la rapidez del desplazamiento del esquiador. Es indispensable que el calce sea perfecto y que sean lo suficientemente rígidas para evitar algún movimiento del tobillo, pero también elasticidad, para que seas posible la flexión necesaria para cambiar el peso ejercido sobre el esquí, aspecto central en la técnica de esquí alpino.

Existen actualmente en el mercado, modelos de botas muy sofisticados que permiten por ejemplo regular la inclinación de la caña o la resistencia a la flexión. Otras permiten regular micrométricamente el bloqueo entre la tibia y el talón. Es posible incluso personalizar la bota añadiendo entre otros recursos, plantillas y regulaciones laterales que permiten un mejor ajuste.

Tipos de botas

Bota Tradicional
Bota Tradicional

Bota tradicional

La bota tradicional posee cuatro ganchos de cierre. Sus regulaciones permiten una buena adaptación interna a los músculos de pierna y pie, lo cual permite exactitud al transferir el peso y la dirección a la tabla de esquí.

Este tipo de bota es la indicada para quienes desean esquiar con precisión.

Bota cerrada

Bota cerrada
Bota cerrada
La bota cerrada, tiene por ventaja central la comodidad al calzarse. Este tipo de bota es aconsejable para principiantes, pero también para expertos que prioricen la comodidad a la hora de calzar la bota. En efecto, suele decirse entre esquiadores que el momento de colocarse las botas, es el más duro del día.

El calce de la bota

A menudo es difícil para el principiante determinar si el calce de la bota es adecuado. Sabe que debe ajustar, pero no cuánto ni cómo. Lamentablemente, a veces la actitud poco paciente de quienes prestan el servicio de alquiler de equipos no ayuda a que el esquiador novato pueda decidir si la bota es adecuada o no para su pie. He aquí algunas ideas básicas sobre el calzado de las botas:

  • Debe haber movilidad en la punta y en los lados

  • El talón debe estar bien colocado en la parte interna lo cual significa que nunca resbalar dentro de la bota

  • Los dedos del pie nunca deben estar bloqueados: necesitan espacio suficiente para poder moverse dentro de la bota.

  • El tobillo puede moverse hacia adelante pero nunca lateralmente.

La bota de esquí es muy personal
La bota de esquí es muy personal
Una vez que la bota fue calzada, es importante caminar algunos minutos con las botas puestas. Las condiciones en la guardería de esquíes o en la tienda, no son las mismas que en la montaña. Conviene evaluar serenamente si la bota no incomoda excesivamente (por cierto, no existen botas de esquí realmente cómodas) y si se sienten seguras.

Para calzar adecuadamente la bota es necesario abrirlas por competo, primero la parte exterior y luego, al introducir el pie, la interna. Para que el ajuste sea bueno, es imprescindible flexionar la rodilla hacia adelante de modo que el talón ejerza presión en la parte posterior de la bota y se posicione correctamente.

Para cerrar la bota se debe comenzar por el gancho central y luego, los restantes, comenzando por el que se encuentra más arriba. Conviene ir graduando y alternando el ajuste de cada gancho lyendo de mayor a menor, hasta hallar la presión adecuada. El pie no debe apretar, tampoco la pierna. Si esto sucediera, deberá ajustarse la tensión de la bota.